Jóvenes practican cutting en El Alto para entrar a pandillas

Jóvenes practican cutting en El Alto para entrar a pandillas

Otros colegiales se provocaron las heridas para pertenecer al grupo de emos o por vencer un desafío en redes sociales. Algunos tienen hasta 200 lesiones.

Nueve de los 26 estudiantes de una unidad educativa del Distrito 8 de la ciudad de El Alto tienen hasta 200 cortes en los brazos, tórax y piernas. Algunos de los colegiales practicaron cutting como un ritual para ingresar a una pandilla, informó la Policía.

“Un grupo está involucrado en ritos de iniciación que se dan en las pandillas, otros tienen relación con los emos o (son) desafíos en redes sociales”, dijo Freddy Medinaceli, subdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de El Alto.

El jefe policial explicó que los padres de familia de los nueve menores fueron convocados a la FELCC para que junto a sus hijos asistan a una sesión de terapia psicológica.

Según Medinaceli, de “los 26 estudiantes (con cortes en el cuerpo), un 70% son mujeres y el otro 30% son varones”.
Los colegiales están involucrados en la práctica del cutting que consiste en cortarse la piel con algún objeto afilado -generalmente en los brazos y muñecas- con el objetivo de provocar sufrimiento físico para sentir “placer” emocional.

El lunes, una madre de familia denunció al profesor de educación física de ese colegio que las compañeras de su hija presentaban cortaduras en las muñecas y los antebrazos. Luego de enterarse del hecho, el director de la unidad educativa acudió a la Policía.

“En un operativo identificamos que 26 alumnos tenían algún tipo de lesión en distintas partes del cuerpo. Entonces trasladamos a los menores de edad a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen de El Alto para averiguar cuál era el origen de las heridas”, informó el jefe policial.

Medinaceli detalló que las heridas se encontraban en muñecas, brazos, antebrazos, hombros, pechos, entrepiernas y piernas de los adolescentes.

En las instalaciones de la FELCC, los psicólogos del Instituto Científico de la Universidad Policial (ICUP) identificaron que nueve de los 26 estudiantes (dos varones y siete mujeres) presentaban heridas severas con hasta 200 cortaduras.

La Policía derivó el caso a la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de la comuna alteña, dicha entidad destinó psicólogos para atender a los estudiantes.

“Lo que buscamos es identificar los motivos que llevan a los adolescentes a provocarse las lesiones o practicar el cutting”, dijo Harry Suaznabar, jefe de la Unidad Municipal de Atención Integral de la Familia de la Alcaldía de El Alto.

Suaznabar indicó que en la comuna se reportó pocos y aislados casos de este tipo en la urbe alteña. “Detectamos uno o dos casos de cutting en alguna unidad educativa”, explicó.

La Policía presume que haya más casos de estudiantes que practican cutting en las unidades educativas de El Alto.

“El cutting es un problema bastante serio. No podemos permitir que más jóvenes se involucren en esta práctica”, enfatizó el subdirector de la FELCC.

Para Suaznabar, la práctica de cutting identificado en la unidad educativa del Distrito 8 tendría una motivación diferente a los otros casos aislados que conoce la Alcaldía.

“Son causados por problemas familiares, bajas notas y depresión. Preocupa que haya 26 jóvenes de un mismo colegio que tengan estos cortes”, sostuvo Suaznabar.

Medinaceli anunció que la Policía realizará nuevos operativos en las unidades educativas de El Alto para identificar otros casos de cutting.

“Estamos dando el parte correspondiente al Comandante Distrital para que instruya a las unidas policiales que en cada sector se realice este tipo de operativos”, indicó el jefe policial.

El responsable del Programa de Atención Integral Diferenciada (AIDAJ), Joaquín Mamani, aseguró que la comuna alteña trabaja en la prevención del cutting. “Los casos no se han incrementado, se han mantenido, dijo el funcionario edil.

Algunas señales de alerta para los padres

  1. Hay señales de alerta para los padres: que los jóvenes presenten marcas en muñecas, cuello u otras partes del cuerpo que no puedan o no quieran explicar pueden ser señales de que participen en estas actividades.
  2. Los progenitores también deben estar atentos a cualquier cambio en el comportamiento.
  3. Los padres de familia deben controlar las actividades de sus hijos adolescentes, sobre todo a través de las redes sociales.
  4. Los padres que detecten estos problemas deben pedir ayuda psicológica en las unidades educativas y la Defensoría de la Niñez del municipio de El Alto, entre otras instancias, informó ayer Joaquín Mamani, responsable del Programa de Atención Integral Diferenciada (AIDAJ).
  • Causas Uno de los aspectos que hacen a los jóvenes vulnerables a retos peligrosos es la baja autoestima. La timidez y la introversión también puede convertirlos en víctimas de bullying.

Fuente: Página Siete

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